El secreto de la buena música

karajan

No music is vulgar, unless it is played in a way that makes it so.

Fotografías de videojuego

leap of faith por savage land pictures

Parece que fue ayer porque fue al último juego al que he jugado, pero ya ha pasado un buen puñado de meses desde que hablé de lo mucho que me gustó el Mirror’s Edge de Dice. Hoy me entero de que alguien que pensó lo mismo que yo sobre la belleza del título ha decidido hacerle un pequeño homenaje fotográfico. No es lo mismo, pero no está nada mal. Y no es el único.

Al túnel aún le quedan unas cuantas curvas

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Últimamente está de moda apostar a caballo ganador por el fin de la prensa. Los nuevos mesías escondidos tras sus nuevas cajas de tipos luminosas propagan a los cuatro vientos que el fin de la prensa, escrita, está más cerca de lo que pensamos. Eso, si es que el bueno de Periodismo existió alguna vez.

Dejando de lado hipocresías varias como que la mitad, los talentosos normalmente, acaban escribiendo para grandes medios tradicionales, aunque sea en la Red, y la otra mitad celebra con champán cuando le mencionan en uno, a la prensa le queda mucha vida.

Igual que con el brutal descenso en la venta de vehículos o de viviendas a nadie, por muy idiota evangelista que sea, se le ocurriría decir que ya nunca se va a vender una casa o un coche más, con el descenso de ingresos de la prensa pasa lo mismo. Tal vez agravado por tratarse de un sector siempre precario que encima vive un cambio de formato, pero lo mismo.

El problema del periodismo es, principalmente, el cambio en el modelo de ingresos. Algo con lo que la industria discográfica lucha con la espada y en lo que los medios de comunicación combaten de manera mucho menos beligerante, que no inteligente.

Se ha llegado tarde, pero rescatando un reciente texto de Antonio Muñoz Molina para Babelia, las fuerzas tienden a contrarrestarse de una u otra manera. Igual creo demasiado en la humanidad, pero la experiencia de campo o un buen timbrazo a tiempo no es algo que queramos cambiar por la gratuidad.

El reportaje ocupa nueve páginas de letra tupida de la revista, alguna de ellas sin ninguna distracción gráfica. Pero no sólo disfruto de la lectura: también de la tipografía tan característica, del tacto grato y familiar del papel. Al cabo de tantos años como llevo suscrito a ella, se ha convertido en uno de los hábitos más gustosos de mi vida de lector, y siempre me da tristeza desprenderme de un ejemplar. Claro que puedo consultarla en Internet, y que hay un estuche de cedés en el que están almacenados todos los millones de páginas de la revista desde su fundación en 1925. Pero no aspiro a tanto. Me da alegría cada vez que encuentro un número en el buzón. Me ha educado, me ha hecho compañía, me ha enseñado una cierta manera de leer y de escribir, de hacer literatura de periódico.

He tardado algo más de una hora en leer ese artículo sobre la fauna apocalíptica de Florida. Me pregunto cuánto tiempo tardaría en escribirlo Burkhard Bilger, cuántas semanas pasó en Florida, recorriendo pantanos en busca de caimanes y de pitones birmanas, conversando con biólogos, con cazadores de serpientes. Y también pienso en los editores que comprobaron la escritura y la veracidad de cada uno de los datos y la ortografía de los nombres, y en el dibujante magnífico que hizo esa ilustración sin la cual yo no me habría sentido tentado a leer la historia: tanto tiempo, tanto esfuerzo, tanto trabajo tan bien hecho, ¿quién puede medir su dificultad, la compensación justa que requiere para cada uno de los que han intervenido en él, todos los cuales han sido necesarios para que yo aprenda y disfrute tanto, postergando para más tarde mi propia escritura?

En los embarullados debates españoles sobre el porvenir del periodismo y la al parecer progresista gratuidad universal de los bienes culturales que propicia Internet tiende a olvidarse algo: la lentitud y la constancia del esfuerzo que requiere cualquier logro valioso; las horas, los días, los meses y años de trabajo, entregados siempre con una mezcla de obligación y devoción, por puro gusto de hacer algo que uno ama y también con la aspiración de ganarse dignamente la vida. Nada valioso ha surgido por casualidad ni por un juego de manos; todo lo que es más necesario, lo más elemental, lo que más damos por supuesto, lo que parece que nos viene dado con tal automatismo que ni le prestamos atención, es el resultado de un tesón que a veces ha venido prolongándose durante generaciones, pero que si se descuida se podría perder casi de un día para otro.

Estas ideas parecen tan vulgares que hasta da un poco de vergüenza enunciarlas. Hay un dicho inglés que las resume con un laconismo admirable, aunque también algo antipático: There is no free lunch.

Youtube Sessions: Retro rollers

Volviendo al pasado. En doble sentido.

Críticas de mayo

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Últimamente ando un poco liado. Extrañamente, he vuelto a adquirir la costumbre de dedicar el poco tiempo que me queda a la lectura. No sé por qué pero ver películas se me hace pesado, demasiado largas, e incluso he dejado a medio camino la reposición de Twin Peaks, aunque esta prometo acabarla en breve.

Así que me ha vuelto a dar por leer. Y de paso, cuelgo pequeñas críticas de lo que pasa por mis manos en My Sofa. No por nada en particular. Leí hace poco de su rediseño y como me deja meterme con Faceebook Connect, menos trabajo, pues adelante.

Aquí va un pequeño resumen de lo que he leído este último mes.

Tokio Blues, Haruki Murakami.

Murakami nos retrata en estas páginas una de sus mejores historias. Una juventud que intenta buscar los valores adecuados en un mundo en el que no es fácil encontrar moral alguna.

Ubicada en el exótico país del Sol Naciente, el escritor nos sumerge en un mundo frío y lejano mediante una historia de amor en el que las relaciones surgen de la inmovilidad de sus partes. Unos caracteres que con sus pensamientos, sus debilidades, su sexualidad y sus dudas representan el todo de la novela...



After Dark, Haruki Murakami.

A Murakami le ha costado muchos años ganarse el respeto de la crítica internacional. Un respeto más que merecido, ya que el autor oriental es uno de los escritores vivos que es capaz de describir con mayor intensidad los sentimientos.

Sin embargo, aunque la historia nunca va a ser uno de los puntos fuertes del japonés, en After Dark, uno de sus últimos textos, la historia resulta tan superflua, tiene tan poca garra y es tan previsible que ni el hecho de contar con unos protagonistas bien estructurados y de cierto interés es capaz de mantener con fuerza la novela página tras página...



Cartero, Charles Bukowski.

A través de su rudo altergego, Charles Bukowski, uno de los escritores más sobresalientes de la literatura contemporánea estadounidense, nos retrata el auténtico sueño americano.

En mundo en el que el olor a alcohol se desprende de todos los poros y en el que las las relaciones carnales no son más que eso, relaciones carnales. Un mundo duro, sin héroes, en el que Chinaski, y sus múltiples sobrenombres, sobrevive sin pensar en mucho más que cómo conseguir otro par de escoceses rebajados al acabar la jornada...



Se busca mujer, Charles Bukowski.

Se busca una mujer, lejos de ser una de las mejores obras de Bukowski, mantiene intacto el rudo espíritu del escritor estadounidense y nos deleita una vez más con multitud de anécdotas, sin orden ni intención de ello, de incalculable valor.

En esta ocasión, el escritor nos habla ya desordenadamente sobre sus primeros pasos como hombre de fortuna en la carreras, vividor, amante de jóvenes ricas, consuelo de viejas locas y, finalmente, de escritor de dudosa carrera...

Descontrol

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Con un año de retraso y con un visto y no visto en las salas de cine estatales ha llegado Control a este pedazo de tierra. No es que el biopic de Ian Curtis, figura y mesías del post-punk de los años 70, sea una mala cinta o no despierte el interés de los miles de seguidores que a buen seguro aún mantiene por estos lares, seguramente se deba a que con este retraso y aguantando una semana en cartelera la mayoría haya optado por otros métodos para visualizar la labor en la dirección de Anton Corbjin, director de videos musicales como el ‘Personal Jesus’ de Depeche Mode o ‘Heart-Shaped Box’ de Nirvana , y fotógrafo de estrellas como el propio Curtis.

Corbjin optó acertadamente por plasmar toda la vida del líder de Joy Division en blanco y negro, desde su fulgurante éxito hasta su suicidio en la cocina de su casa por las dudas de su vida. Control no es una película frenética, no es un documental sobre el post-punk de Manchester -para eso mejor ver ‘24 Hour Party People’- ni es una cursilada de desamores en triángulo. Es una cinta plana sobre la vida de una persona solitaria, sin confesiones off the record ni grandes estridencias.

La elección de la música es más que correcta, como no podría ser de otro modo. Las principales están ahí, pero, seguramente, a los fanáticos de la banda británica les, nos, hubiese gustado una mayor presencia musical. Pese a todo, lo elegido representa bien la evolución de la banda que tras el final de la vida de Curtis pasaría a ser New Order.

En definitiva, una cinta biográfica sobre la estrella epiléptica más brillante de la historia de la música que se deja ver y a su vez resulta imprescindible para los amantes del post-punk y , en especial, de Joy Division.

Publicado originalmente en kulturala.com

La infelicidad de las letras

Paul Theroux

El turismo se hace para pasarla bien. Los viajes de verdad se hacen para pasarla mal. Un viaje pone a prueba tu ingenio, tu fuerza y tu capacidad de supervivencia.

Yo quería escribir sobre la amistad. Hay muchos libros sobre el amor o la paternidad, pero hay muy pocos sobre la amistad. Y sin embargo, se trata de un sentimiento más intenso, porque es definitivo: puedes volver a relacionarte con tus ex novias, pero cuando pierdes un amigo, lo pierdes para siempre.

Me gusta Obama, pero no tanto como esperaba. Buena parte de su equipo representa más de lo mismo. Larry Summers siempre ha ido a por la pasta, sin más. Emmanuel Rahm es un socio del Estado de Israel. Y Hilary Clinton es la derecha pura y dura.

Un hombre feliz no puede ser escritor -se despide-. Está demasiado ocupado siendo feliz.

Las frases pertenecen a una entrevista realizada de escritor a escritor, de Santiago Roncagliolo a Paul Theroux, para El País. Tengo que reconocer que nunca he leído al autor de libros como ‘La costa de los mosquitos’ y ‘El gran bazar del ferrocarril’, pero espero subsanarlo pronto.

La instantánea es de Daniel Mordzinski.

Paso a paso

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Hoy se han publicado los ganadores de las becas de fotografía para estudiar el año que viene en EFTI. Obivamente, no estoy entre los tres jóvenes fotógrafos, dos documentales y uno artístico, que han ganado este año. Todos extranjeros, lo que viene a demostrarme que la fotografía documental realizada en este país o cansa o vale un pepino. Y no es una llorera, es algo que llevo pensando mucho tiempo.

La piedra contra el músculo. El hombre contra la naturaleza. Una lucha dispar por llegar a lo más alto por el camino más complicado. El hombre se vuelve de piedra para enfrentarse a las rocas que se interponen en su camino. Pasito a pasito, hendidura a hendidura, hasta alcanzar el cielo. En medio de la nada y del todo a la vez. Con tan sólo el sonido del viento golpeando las ramas envolviéndolo todo, pero sin poder quitar de la cabeza el sonido del corazón propio golpeando el pecho. Una batalla contra su madre que el hombre libra con una escueta bolsa de magnesio como herramienta.

Lo primero es presentarse, ¿no?

Big City

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Te echo de menos.

Tu aroma, tu voz, tus curvas, esos recovecos entre los que no perdíamos y que sólo tú y yo parecíamos conocer. Una complicidad que sé que nunca volverá. Echo de menos sentarme en tus bordillos, encender un cigarro y perder la vista en el horizonte mientras espero de madrugada a que la verja de mi espalda se levante.

Observar a los ejecutivos borrachos que vuelven a casa, las prostitutas que acompañan a sus clientes al love hotel más cercano o a ese grupo de jóvenes músicos que noche tras noche son engullidos por alguna callejuela para ensayar en lo que supongo un destartalado sótano.

Echo de menos el olor a lluvia cuando tu asfalto está mojado, algo que sabes que nunca interrumpió mi sencillo ritual. Pero ambos sabemos que algo que nunca fue, nunca volverá. Te echo de menos, y aún no te he conocido.

Los Gorillaz ya tienen sus Bananaz

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Es sorprendente que una banda con el éxito de Gorillaz haya logrado permanecer tanto tiempo tras las bambalinas. Seguramente se deba a que a sus creadores no les hace falta para nada salir más en los medios y se tomen la banda como un pasatiempo con el que desahogarse. Desde luego lo han conseguido con nota durante muchos años.

Pero todo acaba por caer, con más o menos estilo, y hoy ha sido el día en el que la banda virtual ha estrenado un documental mostrando sus rostros, su rutina, su historia y su interesante proceso creativo. Hora y media sobre Gorillaz en la que apenas se ven los característicos dibujos de Jamie Hewlett (Tank Girl y Los Freebies) o la voz de Damon Albarn (Blur).

El DVD sale a la venta el próximo 1 de junio en Amazon, para los no tan fans, pobres o simplemente ansiosos, en Babelgum tienen la premiere completa de Bananaz. En inglés.



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